lunes, 20 de abril de 2015

hablando de esperanto...¿un poquito mas de historia ?

El surgimiento del movimiento esperantista en Europa.

Para 1887, año en el cual Ludowick Lázaro Zamenhof había publicado su libro “Internacia Lingvo” bajo el pseudónimo de Dr. Esperanto, en Europa, ya existían grupos dedicados a la difusión, estudio y diseño de una lengua internacional que sirviese como puente lingüístico para todas las naciones, siendo un grupo en particular el que tenia la mayor hegemonía en este aspecto, los llamados volapukistas.
            El Volapük, una lengua artificial creada por el sacerdote alemán Johann Martin Schleyer quien, en 1879 había publicado su obra, en la cual este popularizo la idea de un lenguaje universal para todas las personas cultas de todo el mundo[1], el cual se difundió rápidamente en buena parte del viejo continente, pero, dadas las dificultades que propiciaba la propia lengua; tanto en su gramática como en su vocabulario, hacía que el aprendizaje de dicha lengua fuese demasiado complicada, inclusive para el propio creador de la lengua, para quien aun era complicado dominarla[2], por lo que no es raro que algunos mismos volapükistas voltearan la mirada a lo que parecía ser un idioma que cumplía con todo aquello que se necesitaba de una lengua internacional; “internacionalidad y facilidad”.
Siendo de esta manera que el iniciador del movimiento esperantista seria un propio volapükista, llamado Antonio Grabowsky, un ingeniero aficionado a las lenguas, quien después de haber contactado la mismo Schleyer y a Zamenhof se convertiría en uno de los pilares de este movimiento de carácter internacional, llegando a ser conocido dentro de los círculos esperantistas como “La liro del Esperanto”[3], sería este personaje quien, incluso más que el mismo creador de la lengua daría fuerza al movimiento, esto, a partir de las diversas publicaciones y traducciones de obras literarias al esperanto elaboradas por él mismo[4].
No pasó mucho tiempo para que en diversas regiones de Europa como Francia, España, Austria, Italia y Alemania surgieran numerosos círculos esperantistas dedicados a la tarea de difundir la lengua internacional, esto por medio de correspondencia, gacetas, revistas, congresos, asambleas, pero, sobre todo, por medio de la publicación de obras escritas en la lengua Esperanto, acompañadas de folletos informativos sobre la utilidad e importancia de la lengua.
La fundación de sociedades Esperantistas en toda Europa, la creación del “Adreso” de esperanto, en el cual venían las direcciones postales para comunicarse con esperantistas de todo el mundo, la realización de los congresos internacionales, siendo el primero en parís, la declaración sobre la esencia del esperantismo, la creación de la liga mundial de esperanto, la fundación del comité de asuntos lingüísticos, la designación de la comisión organizadora de los congresos anuales, así como la participación de  Personajes como Julio Verne, quien presidiría de manera honoraria la sociedad francesa de esperanto sería lo que propagaría y ayudaría a la difusión cada vez más rápida del Esperanto.
El esperanto estuvo en su época de gloria prácticamente desde su creación, pero, a diferencia del Volapük que perdió su éxito y su popularidad debido a las fallas estructurales en la lengua, los cambios sociales del siglo XX y la primera guerra mundial serian quienes lo llevarían casi a su desaparición.

Aunque, sería injusto achacarle todos los problemas a estos cambios, pues incluso dentro del movimiento esperantista surgieron ciertas divisiones, estas, derivadas de quienes creían que era necesaria una reforma más elaborada a la estructura del idioma, como el caso del “Ido” diseñado por los esperantistas Louis Couturat y Louis de Beaufront[5], en un acto que, sería considerado como una traición al movimiento esperantista y a Zamenhof, el cual jamás dio el reconocimiento a tales reformas al esperanto, lo que conllevó a que ellos formaran como tal su propio idioma.

Las  principales  revistas  esperantistas combatieron  a  la  nueva  lengua  valiéndose  en parte  de  un  silencio  sistemático  sobre  su verdadera  naturaleza,  evitando  discutir cuestiones reales (las lingüísticas), y en parte por medio de una serie de ataques personales, (la revista esperantista danesa fue por largo tiempo una honorable excepción). El ido se convirtió en la segunda lengua artificial más hablada después del esperanto hasta la fecha. Surgimiento de otros proyectos de lenguas internacionales independientes al esperanto, como el novial o la interlingua también ejercieron una presión en el movimiento, el cual, a pesar de las dificultades se las veía para salir adelante. Pero los cambios políticos y sociales de Europa fueron sin duda lo que afectaron más al movimiento.... (continuara n_n)


[1] Vid. Die Weltsprache. Entwurf einer Universalsprache für alle Gebildete der ganzen Erde”  traducido al español como “Diseño de un lenguaje universal para todas las personas cultas de todo el mundo”.
[2] Ziółkowska, Maria, Doktor Esperanto. México, Talculio, 1975, pp. 55-58.
[3] Ibidem.
[4] Las obras publicadas por Grabowsky, Zamenjof , Schleyer y otros esperantistas de la época  pueden consultarse de manera virtual a través del portal de la biblioteca nacional de Austria, en su apartado dedicado al museo del esperanto y lenguas artificiales.
[5] Passim. Jesppersen, Otto. «Qual Naskis Ido?» ¿Como nacio el Ido? noviembre de 2009. https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnxlZGl0ZXJpb2tyYXlvbm98Z3g6NDgwZjJmYjA4OTRkMjA3MA (último acceso: 04 de Diciembre de 2013).

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